Saturday, March 25, 2017
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Raúl Marrero Ortiz

Barranquiteño ilustre, excelente educador, artesano, humanista y padre ejemplar. Dotado de muchos talentos, y agradecido de Dios, los puso a la disposición de su comunidad.

Fue nuestra inspiración para hacer "las cosas bien hechas". Su capacidad y lucha para el trabajo y el estudio afloró en él a temprana edad. Su inclinación por las matemáticas lo llevó a convertirse en el mejor maestro de matemáticas que nuestro pueblo agradece y recordará siempre. Dedicó tiempo y paciencia en la educación de sus hijos y nietos. A sus nietos dedicó sus últimas energías para iluminar su entendimiento y aclarar sus dudas. Retirado ya, convirtió su hogar en salón de clases los sábados y domingos para ayudar a los estudiantes que lo necesitaban.

Su sensiblilidad ante el dolor ajeno suavizó su propio dolor físico cuando enfrentó su enfermedad en amor de Dios, en compañía de sus seres queridos y en paz consigo mismo, que sólo se tiene cuando se ha vivido en armonía con todo y se ha cumplido con los deberes de buen cristiano, buen ciudadano y mejor padre de familia.

Raúl, ¡cómo hubiésemos deseado tu presencia aquí esta noche! Aceptamos la voluntad del Padre que decidió llamarte hace un tiempo atrás. Hoy brillas en Su presencia y desde lo alto te rogamos bendigas a tu pueblito amado en Su nombre. Tu esposa Gladys, tus hijos Héctor Raúl, Gladys Raquel, Raúl Edgardo y tus nietos continuarán tu obra para que vivas eternamente en nuestros corazones. ¡Qué te ilumine la paz del Señor!  (Tomado de Boletín Yagrumo núm. 18)